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Poás, Costa Rica

EL PLACER DE SALIR SOLA

November 9, 2017

Hace unas semanas oí a una chica decir que normalmente no va a charlas o distintas actividades porque es muy tímida y le inquieta asistir sin compañía, aunque hay temas que le interesan. De pura casualidad esa misma noche yo iba a un evento de música electrónica sola por lo que quedó resonando en mi cabeza el concepto de salir así, sola.

 

En los días siguientes recordé todas las cosas que he hecho conmigo misma, gracias a superar el inconveniente de no tener con quién compartirlas o por puro gusto. Mi vida no sería la misma si me hubiese perdido de dichas experiencias.

 

Sin embargo, sé que hay muchas personas quienes no se dan permiso de salir por su propia cuenta a ningún lado y me pregunto, ¿por qué?

 

 

SALIR SOLA ES BUENO

 

Superar las barreras mentales o emocionales que nos dejan encerrados en casa y darnos el gusto de adueñarnos del tiempo y espacio propios es lo más gratificante.

 

Si en un momento en específico no hay compañía no significa que debamos privarnos de aprovechar el tiempo como queramos. A veces simplemente las circunstancias no lo permiten, no calzan las fechas, los presupuestos o los intereses.

 

 

¿Hay que quedarse en casa sosteniéndose la quijada en esos casos?

 

¡NO!

 

 

En esos casos hay que salir y ya. Más de un beneficio nos puede traer:

 

 

 [¡No me perdí de bañarme en el Mediterráneo!]

 

 

DISFRUTAR LA INDEPENDENCIA

 

Hay un placer indescriptible en hacer lo que una quiere cuando quiere; ir a ese museo, a esa fiesta o al parque sin retrasos ni inhibiciones. Caminar por las calles que me atraen, a mi ritmo, comer cuando quiero comer, hablar con quien quiera hablar, irme cuando me quiera ir.

 

No agarremos a la gente como muletilla para movernos por el mundo. Nosotras tenemos dos buenos pies para llevarnos donde queremos llegar. Es solo cuestión de aventurarse.

 

 

REFORZAR LA IDENTIDAD

 

¿Cómo vas a saber quién sos si nunca estás con vos misma?

 

A veces en los grupos o en pareja se diluye parte de nuestra identidad, incluso se forma una identidad combinada donde dejamos de hablar de lo que ME gusta para seguir refiriéndonos a lo que NOS gusta, a todos, a ambos.

 

Destaquemos el ME gusta al disfrutar espacios individuales. Esto nos ayuda a reforzar los puntos de vista propios, ya que el valor de nuestra opinión singular es inigualable.

 

 

CONOCER GENTE NUEVA

 

Cuando nos despegamos del “otro”, abrimos la puerta a interactuar con gente nueva. Al estar en una actividad de nuestro interés, algo en común debemos de tener con los demás participantes. ¿Qué tal si les damos un chance para presentarse?

 

Permitámonos interactuar con personas con bagajes distintos a los que estamos acostumbradas. Seguramente nos darán puntos de vista diferentes y hasta novedosos, aunque sea por un corto tiempo.

 

 [Dicho y hecho, fui sola, bailonguié y conocí gente.]

 

 

COMPARTIR POSTERIORMENTE

 

Obvio es bonito hacer cosas con familiares y amigos, hay muchos recuerdos que son mejores compartirlos y obtener sonrisas conjuntas años después. Mas una de las ventajas de experimentar por cuenta propia es que se obtiene material fresco para compartir con nuestras gentes.

 

Con esto podemos unir experiencias de vida no compartidas e incluso llegar a descubrir capas de cada quién que no conocíamos por estar siempre en la misma estructura. Cuando desarrollamos nuestros intereses individuales, podemos expandir la experiencia grupal a otro nivel también.

 

 

NO PERDERSE DE ACTIVIDADES

 

Al final de cuentas ese es el gran beneficio, REALMENTE IR a la actividad, al paseo o lo que sea. Si tanto queremos ir, la compañía o falta de no será limitante.

 

Por dicha siempre he sido “pata caliente” y el hacer planes sola no me ha detenido. Entre los tantos recuerdos que he acumulado está un baile intercolegial a los 16 años, mi mes de mochilera en Europa a los 18, conciertos de mis bandas alemanas a los 24, eventos de electrónica, charlas y paseos en distintos momentos.

 

Si me hubiese dejado comer por el miedo, me hubiese perdido muchas experiencias.

 

 [De los conciertos que no me perdí.]
 

 

A fin de cuentas con esto lo que quiero decir es, ¡que no nos atrase la idea de la soledad! No desperdiciemos el tiempo encerrados en casa si lo que queremos es salir. Al rato en ese espacio nos conocemos mejor a nosotras mismas.

 

 

Di Vargas

 

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